LAS RELACIONES INTERPERSONALES

 

Las relaciones con otros niños o adultos es una de las mayores dificultades que experimentan las personas con autismo. Puesto que estas interacciones exigen para ellos saber comunicarse, expresar y entender las emociones y comprender muchas normas sobre como comportarse en determinadas situaciones y estas por lo general son muy cambiantes y demasiado complejas para ellos.

¿Por qué debo decir que me gusta un regalo que no me ha gustado?, ¿Por qué me debe dar igual ganar o perder en un juego?,  ¿Por qué tengo siempre que pedir permiso para coger algo?, ¿Por qué  no puedo interrumpir mientras otros hablan?...

Nos encontramos además ante niños o jóvenes que no tienen iniciativa para entablar una conversación por si solos y que por tanto dependen de nuestra ayuda para hacer nuevas amistades y para entender la complejidad de las relaciones sociales.

¿Cómo podemos actuar ?

  • En primer lugar, es importante observar las cosas que le gusta, lo que le tranquiliza, los mejores momentos para la interacción…y partiendo de esas observaciones, trataremos de facilitar a lo largo del día, esas situaciones de relación, que acabarán siendo gratificantes para las dos partes y que si somos constantes acabarán pidiendo dichas interacciones y disfrutando con ellas. Una forma de mejorar estas interacciones y propiciarlas son los grupos de juego, ya que nos permite trabajar en un contexto lúdico muchas habilidades sociales importantes de adquirir y comprender para ellos (iniciar conversaciones, respetar turnos…)
  • No debemos de olvidar, las dificultades que puede haber en su capacidad comunicativa, de manera que, cuanto antes empecemos a favorecer su comprensión y expresión de necesidades, intereses y emociones, más tranquilos se encontraran y con mayor estabilidad emocional, ayudándoles a tener unas relaciones sociales mas satisfactorias.
  • También debemos ayudarles a entender las expresiones emocionales. Podemos hacerlo siendo muy expresivos, exagerando nuestras expresiones emocionales, buscando medios para que nos hagan ver cómo se están sintiendo (fotos, signos, símbolos…) ayudando de esta forma a poner nombre a sus emociones, y a que puedan controlarlas.
  • Otro aspecto sobre el que debemos de actuar, es sobre la comprensión de las normas sociales. Para ello pondremos normas claras y nos aseguraremos de que las comprenden. Podemos utilizar las historias sociales, pictogramas…
  • Aunque no estemos seguros de que las comprenden, lo que sí es seguro es que muchas normas las pueden aprender; incluso les tranquiliza el uso de reglas fijas.

A pesar del trabajo que realicemos, no debemos de olvidar que la vida social implica cambios constantes, por lo que necesitan que estemos cerca  para que les recordemos las normas y para corregirles si no las cumplen.