La planificación en personas con TEA

 

Desde que nos despertamos hasta que nos acostamos estamos planificando en nuestra mente cada una de las actividades que vamos a hacer, bien sean actividades de la vida diaria (ducharnos, comprar, comer…) como actividades más personales y/o profesionales (realizar algún trabajo, practicar algún deporte, salidas de ocio…). Toda esta planificación la realizamos en nuestra mente en modo de secuencias, organizando cada uno de los pasos para conseguir un objetivo. Por ejemplo, en el caso de una actividad de la vida diaria, como puede ser hacer la compra, tenemos en nuestra mente cada uno de los pasos que hay que seguir hasta realizarla o en el caso de una actividad de ocio, como puede ser ver una película en el cine, también sabemos qué debemos hacer para conseguirlo. Esto que llamamos “planificación” es una función ejecutiva y resulta necesaria en las personas para poder llevar una vida lo más autónoma posible, al igual que otras funciones ejecutivas como pueden ser la flexibilidad o tener iniciativa.

En el caso de las personas con TEA, se ha observado dificultad en cuanto a funciones ejecutivas, presentando problemas para planificar y priorizar actividades en función de las circunstancias o características del entorno ya que esto implica el manejo de ciertos ejercicios mentales como pueden ser autorregulación, anticipación y cambios y/o resolución de problemas que se encuentran alterados en las personas con autismo. Este aspecto se puede trabajar de diferentes formas en función del desarrollo cognitivo de la persona. Por ejemplo, para conseguir una actividad de la vida diaria como puede ser lavarse las manos, se puede utilizar la siguiente secuencia visual que reúne cada uno de los pasos para tener las manos limpias (resultado):

Igualmente, se puede realizar con el siguiente material cuya secuencia sólo implica tres pasos y se comprueba el nivel de planificación del niño o de la niña.

Cuando el nivel de abstracción es mayor, se puede trabajar con material menos visual y secuencias más largas. Para ello, os proporcionamos el siguiente material con cinco actividades diferentes de ejemplo: comer, hacer la compra, ir al cole, ir al cine y organizar una fiesta de cumpleaños. Este material se puede generalizar a tantas actividades como deseemos, que impliquen cierta planificación.

A continuación, se explica el material con un ejemplo:

1º. Se trabaja con el niño o la niña la secuencia para hacer la compra. Para ello, se imprime y plastifica la siguiente secuencia cuyos pasos ya vienen enumerados (secuencia modelo):

2º. Se imprime, se recorta y se plastifica la siguiente tabla cuyos pasos vienen sin enumerar. Dejando la secuencia modelo a la vista del niño o de la niña para que le sirva de apoyo, se trabaja que ordene en la plantilla los pasos a seguir:

 

Quedando, tras el trabajo, de la siguiente manera:

 

3º. Una vez que el niño o la niña realice esta actividad con éxito, se procede a quitar la secuencia modelo como apoyo y se le presenta la siguiente secuencia (plastificada) para que la ordene, enumerándola con un rotulador (al estar el material plastificado, se puede escribir con rotulador y borrar las veces que queramos).

 

5º. Se comprueba la adquisición del aprendizaje en el entorno natural.

 

María José Cañas Robles. Psicóloga de la Asociación.