INTERVENCIÓN EN ENTORNOS NATURALES

Durante los 25 años de Autismo Jaén, las intervenciones se han ido adaptando a las necesidades de las personas con TEA y sus familias.

Por ello, se pone en marcha la intervención en Entornos Naturales, en la que son los profesionales los que se desplazan para dar orientaciones en los entornos cotidianos de los niños: casas, centros escolares y espacios comunitarios.

La intervención se realiza desde el modelo orientado y enfocado en la familia, que considera fundamental la capacitación y empoderamiento de los padres para lograr la adquisición y generalización de los aprendizajes y favorecer el desarrollo del niño.

Las familias se colocan en el centro de la intervención y la toma de decisiones respecto a sus hijos e hijas. Elaboran de forma conjunta los programas de objetivos, establecen sus prioridades y se centran en sus sueños y expectativas. Por tanto, el rol del profesional es acompañar a las familias, y ofrecer herramientas y apoyos para que estos objetivos y sueños vayan siendo conquistas y se sigan creando nuevas metas.

En definitiva, este tipo de intervención nos permite adaptarnos a los objetivos y necesidades de cada momento, a cada persona, contexto y situación que pueda aparecer, creando ambientes adecuados donde el niño pueda interaccionar en las mejores condiciones, mejorando la calidad de vida de las personas con TEA y sus familias.

Como ejemplo de esta intervención podemos imaginar por un momento las ocasiones en las que salimos con amigos a tomar algo, situaciones en las que aprovechamos la mayor parte del tiempo para hablar y ponernos al día. Estos momentos resultan complicados para un niño con TEA no verbal, el cual cuando sale con su familia no comprende que se debe hacer una vez que ha terminado de tomar su refresco, mostrándose nervioso e incómodo. Del mismo modo, la compra en un supermercado supone un gran reto para la familia.

La intervención en estas situaciones se ha llevado a cabo con la familia, dándole pautas para estructurar estos momentos y ofrecerle al niño actividades en las que puede participar.

Por otro lado, para muchos de los chicos/as con TEA, la visita al médico supone un momento de rechazo intenso. En este caso, se le han dado pautas a la familia para intervenir realizando aproximaciones graduales al contexto real del centro de salud al que el niño acude, ofreciéndole la seguridad y los apoyos que necesita.