Importancia de los juegos sensoriales para conseguir una correcta Escritura.

 

Como Terapeuta Ocupacional puedo decir que mi instrumento preferido de trabajo durante la etapa del desarrollo es el juego, ya que es la manera de que los niños participen y se motiven por estas actividades. Durante mis sesiones con niños con TEA he observado que a través de materiales sensoriales fomentan su interacción con el  mundo y la compresión con este. El juego es un medio importante del tratamiento. En Terapia Ocupacional uno de nuestros principales objetivos es observary manipula el ambiente para fomentar los intereses y si es necesario adaptar el ambiente hasta que consiga una mejora en su autonomía. Por ello evaluamos al niño o la actividad para conseguir la participación activa del niño que es básicas para el proceso terapéutico. Los juegos sensoriales ofrecen un vehículo práctico para atraer la atención del niño, practicar destrezas motoras y funcionales específicas y promover el procesamiento sensorial, las habilidades preceptúales y el desarrollo social, emocional y del lenguaje. 

Y como han llegado las vacaciones y un montón de tiempo libre para pasar con nuestros hijos,  para disfrutar y aprender a mismo tiempo. Os propongo diferentes actividades lúdicas, ya que puede fomentar el desarrollo de la motricidad fina que es imprescindible para conseguir una buena motricidad en la escritura. Ya que estas actividades implican precisión, un alto nivel de coordinación óculo-manual, una fuerza controlada y una buena concentración. 

Es importante entender que primero tendrán que fortalecer los músculos de las manos, dedos y muñecas, enderezamiento del tronco, lograr una correcta rutina de mantenerse en el asiento, permaneciendo atentos e inhibiendo los distractores de su entorno  antes de ponerlos a escribir.

Se puede realizar con diferentes materiales como con sal, azúcar o incluso arroz.

Solo tenéis que añadir un poco de colorante alimenticio, aceite esencial de cualquier olor como lavanda, fresa… ponerlo en una bandeja grande y listo.

Ahora podéis hacer figuras, introducir objetos de diferentes tamaños y que los recoja con una pinza, llenar castillos de arena para que le  ayude a comprender conceptos como lleno o vacío, valorar cuál de los moldes pesa más introduciendo diferentes cantidades de arena…

Todas estas actividades  favorecen el desarrollo del tacto, ya que la deja pasar entre sus dedos, la aprieta o incluso la puede lanzar por el aire y olerla.

También se puede jugar en grupo. Al final los juegos sensoriales son beneficiosos para mejorar las habilidades sociales de los niños con TEA, fomentando el contacto con otras personas a la vez que estimulan su sistema sensorial.