El uso de APPs de mensajería instantánea y TEA

 

Actualmente, vivimos rodeamos de la influencia de las redes sociales. Concretamente, una de ellas es utilizada por todos nosotros en mayor o menor medida para comunicarnos de forma escrita y/o hablada mediante audios de voz. Como ya habréis supuesto, hablamos del sistema de mensajería WhatsApp.

¿Cuántos de nosotros podríamos vivir nuestro día a día sin WhatsApp? La aplicación se ha convertido en un medio de comunicación que usamos para trabajar, para nuestro ocio, para comunicarnos con nuestros amigos o familiares que viven lejos, etc. Inevitablemente, se ha convertido en algo totalmente necesario para nosotros.

Nuestros jóvenes, cuando llegan a la edad adulta, tienen las mismas necesidades. La necesidad de tener un rato de ocio, de comunicarse con alguien a quién no ven a menudo, o de contarle a su amigo cómo está y cómo ha ido el día. Es por esto, que trabajamos con algunos de nuestros chicos el manejo de la aplicación WhatsApp.

En este caso, os presentamos a Pablo, un chico con 19 años al que le apasionan los paisajes con vistas bonitas y hacer fotos con su teléfono móvil. Al comenzar el curso, a nuestra compañera encargada del servicio de Transición a la Vida Adulta, Carmen Llavero Galván, se le ocurrió la idea de comenzar a enseñar a Pablo el manejo de la aplicación, necesitando además de una coordinación entre los servicios de Logopedia y Psicología, para que este aprendizaje fuese lo más eficaz y funcional posible.

Como logopeda, el objetivo principal que me propongo con Pablo es conseguir usar el lenguaje de forma adecuada según el contexto en el que se desenvuelve la conversación por WhatsApp, es decir, aspectos pragmáticos del lenguaje. Y es que, pensemos, no utilizamos el mismo lenguaje para hablar con nuestra madre o nuestro mejor amigo que con nuestro jefe de trabajo. Así como no utilizamos los mismos emoticonos (en este caso, lenguaje no verbal) para decir “estoy muy contenta porque mañana me voy de vacaciones” que para decir “he suspendido el examen”. Estamos seguros de que Pablo conseguirá muchos avances, porque a trabajador ¡no le gana nadie!