Conocer la conciencia fonológica para mejorar la lectoescritura.

 

La conciencia fonológica es la habilidad para identificar y para manipular los diferentes sonidos y unidades de las que está compuesta el habla: oraciones, palabras, sílabas y fonemas (unidad más pequeña del lenguaje hablado).

Los fonemas constituyen un número finito de unidades dentro de una lengua, sin embargo, los sonidos que emitimos en el habla son mucho más variados y se podría decir que hasta infinitos. Éstos últimos los estudia la fonética.

El niño o niña, al adquirir y desarrollar su sistema fonológico, primero lo incorpora a nivel fonético y después a nivel fonológico. Se puede decir que el fonema es la representación mental que los hablantes de un idioma tienen sobre sonidos semejantes y representativos para ese idioma.

Los fonemas en castellano son 24 (5 vocales y 19 consonantes). Los fonemas consonánticos se clasifican atendiendo a los siguientes rasgos: vibración de las cuerdas vocales (sordas, sonoras), modo de articulación y punto de articulación.

Para fomentar la conciencia fonológica, se pueden trabajar ejercicios de: discriminación de sonidos, detección de rimas e identificación de elementos en frases, palabras y sílabas, entre otros.

Exponer a las niñas y niños a un entorno donde las familias leen cuentos, poemas con rimas o enseñan canciones puede contribuir al progreso de su conciencia fonológica despertando así esta habilidad lingüística. Al fin y al cabo, el primer nivel de conocimiento fonológico radica en la escucha. La cuestión, en definitiva, es invitarles a jugar con los sonidos que constituyen las palabras.